Adelina Gurpegui

"SOR ADRENALINA"

Esta sección es especial por dos motivos; porque la biografía de Adelina ha sido resumida por Marialuz Vicondoa, una periodista premiada de largo recorrido que conoce bien a nuestra protagonista y, porque la edad de esta Innovactora , nacida a mitad del siglo XX, nos demuestra que la energía y la iniciativa para mejorar el mundo no son algo que sólo tenga la juventud.

Hay personas que iluminan a quienes se les acercan y Adelina es una de ellas. Su definición de la innovación, es una de las más sabías que hemos escuchado. No es sorprendente, está basada en una larguísima trayectoria de búsqueda de soluciones a problemas muy reales.  De ahí su mote…

No hacer por caridad lo que hay que hacer por justicia (Marialuz Vicondoa)

No hacer por caridad lo que hay que hacer por justicia. Es la frase que Sor Adelina Gurpegui Goicoechea, Hija de la Caridad, ha puesto en práctica durante más de 40 años. Un tiempo dedicado a los más pobres entre los más pobres. Sí, pobres, aunque hoy se utilicen eufemismos como “desfavorecidos”, “sin recursos”, “excluidos sociales”…, términos que sirven para limpiar nuestras conciencias y para pintar la realidad a nuestro gusto.

Nacida en la localidad navarra de Berbinzana, el 24 de julio de 1944, enfermera y fisioterapeuta, ha desplegado su fortaleza, su vitalidad y su capacidad de organización en, entre otros países, Haití, Puerto Rico, Nicaragua, Bolivia, Uruguay… A sus 74 años, es capaz de hacer tortillas de patatas para 50 personas en las fiestas de su pueblo, donde fue elegida para tirar el cohete], como de recorrer  los ríos amazónicos del Tipnis boliviano para llevar ayuda de todo tipo y recoger a los alumnos que llevará al internado que ofrece formación, salvavidas de la pobreza. Ha impulsado farmacias solidarias con medicamentos que llegaban en contenedores, ha buscado siempre la forma de que sus enfermos fueran atendidos y operados en hospitales, se ha dedicado a recoger a niños de la calle que destinaban sus días a aspirar pegamento mientras limpiaban los cristales de los coches en la calle… Enérgica, religiosa, generosa, valiente, nunca se cansa de dar y de pedir, pedir para los demás, como ha hecho para conseguir financiación para la barca que necesita para ‘los suyos’. En un mundo donde proliferan los ‘coach’ y las frases hechas, esta mujer, menuda y viajera, apodada como ‘Sor Adrelanina’, que combina su capacidad de mando, necesaria para lograr sus objetivos, con la humildad imprescindible para saber escuchar a los demás, defiende con tenacidad sus ideas y proyectos, tan innovadores como necesarios para mejorar el mundo.