Alena es una ciudadana del mundo apasionada por la diversidad, la creatividad y la innovación. Habla con fluidez 4 idiomas y trabaja en 7. Nació en Bulgaria y creció viviendo en múltiples países de diversos continentes… A los 10 años ya conocía el Museo del Prado y hablaba español. Entonces no imaginaba que, tras vivir en varios países, terminaría instalándose en Madrid.

El “trabajo” de Alena es uno de los más bonitos y desafiantes para quienes nos dedicamos a la innovación. Diseña estrategias y programas de cultura de innovación y emprendimiento y ayuda a que personas y empresas mejoren el mundo. No ha dejado nunca de aprender; en diferentes universidades y organizaciones como Harvard o IDEO. Su currículo es extenso, diverso y repleto de proyectos, reconocimientos y responsabilidades, empresariales y sociales. Ha sido jurado de proyectos emprendedores en innovación educativa. Es miembro de reconocidos comités de innovación internacionales como el de Diseño para el crecimiento de la UE de la Comisión Europea o el Global Shapers del Foro Económico Mundial. Alena colaboró  en 2011 con un equipo premiado -por un programa de inclusión en innovación social para el emprendimiento y la empleabilidad – por la Fundación Príncipe de Girona- . Trabaja como voluntaria con Amnistía Internacional en la orientación y empoderamiento de refugiados desde que era estudiante universitaria en Portugal y mas tarde, en 2016 colaboró en un proyecto de integración pionera de refugiados en la universidad española, el proyecto Integra de la Universidad Camilo José Cela, distinguido por el Parlamento Europeo con el Premio Ciudadano Europeo en 2018. 

Siempre vinculada y activa con la juventud, el emprendimiento y la educación, diseñando programas y facilitando el desarrollo de capacidades innovadoras en espacios y organizaciones de referencia en el ecosistema innovador: el Impact Hub, la EOI, la Fundación Rafael del Pino, SEKlab, el IE, el Centro de Innovación BBVA…Y por si pensabas que es alguien que “enseña” desde la teoría, Alena practica lo que promueve y ha co fundado ya varias organizaciones: Good Chain, DoEnvision , CDIEspaña y la Asociación Española de Emprendimiento Social (AEESO).

Te preguntarás por qué Alena se quedó en Madrid dadas su mentalidad global y su trayectoria internacional. Ella lo explica con sencillez: “siempre surgían proyectos interesantes de innovación: las cosas aquí suceden, la ciudad es un laboratorio y la gente es creativa”. Uno de sus últimos aprendizajes ha consistido en relativizar y seguir sonriendo a la vida cuando quedó en silla de ruedas por un accidente y tuvo que pararlo todo por “un rato”. Por fortuna para ella y para todo el ecosistema innovador, le han anunciado que no será una situación definitiva y Alena sigue contagiando alegría y entusiasmo allí donde va ¡Doy fe!. En este mundo virtual, puede además seguir trabajando en grandes proyectos desafiantes y no ha dejado de hacerlo.

Ha hecho muchas y grandes cosas desde que visitó el Prado ¿No?  ¡Qué suerte tienen los jóvenes con mentoras  Innovactoras como Alena!